¿Cómo funcionan las pruebas o tests de embarazo?

La gran mayoría de las pruebas actualmente comercializadas en Francia se basan en la medición de la tasa de evaluación de una hormona, hCG (1), en la orina femenina.

Producido por el embrión poco después de la fecundación (2), el principal efecto de esta hormona es mantener en el ovario el “cuerpo lúteo” (una estructura temporal que se desarrolla allí después de la ovulación, y segrega progesterona para mantener en el útero la membrana mucosa capaz de recibir el embrión).

¿Cómo funcionan las pruebas o tests de embarazo?

Después de la fertilización estándar (sólo un huevo), el nivel de hCG en la orina permanece bajo durante las primeras dos semanas y luego aumenta rápidamente durante los días (3).

En la prueba de embarazo hay un reservorio que contiene anticuerpos (ligados a un tinte) capaz de unir la hormona hCG. El complejo compuesto químico resultante de la fusión de hCG y anticuerpos emigra a la tira reactiva, revelando una línea de color.

Si ningún hCG no pudo reaccionar con anticuerpos coloreados… no está embarazada!

¿Son efectivas las pruebas de embarazo?

No todas las pruebas tienen la misma sensibilidad a la hormona. Algunas pruebas llamadas “tempranas” pueden identificar su presencia tan pronto como 3 días antes de la fecha presunta de la menstruación. Pero todos los productos actualmente comercializados en Francia pueden detectarlo con un índice de fiabilidad muy elevado más allá de la segunda semana de producción de hCG.

El trabajo realizado en 1998 demostró que las pruebas de embarazo comerciales,”si son utilizadas por técnicos experimentados”, pueden predecir el embarazo en el 97,4% de los casos. Sin embargo, el mismo estudio reveló que cuando la prueba es interpretada por un no-profesional, esta precisión cae a… 75%, debido a un malentendido del manual.

Demasiada orina, poca orina u orina diluida, tiempo de espera demasiado corto: los errores de interpretación erróneos producen falsos “negativos” como los “falsos positivos”.

Cabe señalar que la presencia de ciertos tumores o lesiones puede dar lugar a la producción de falsos positivos. Cuando se usa correctamente, una nueva prueba no produce “falsos negativos” después de la tercera semana de embarazo.

Ranas ponedoras

La producción de este tipo de ensayos sólo ha sido posible desde mediados de los años setenta, con el desarrollo de técnicas para producir anticuerpos estrictamente idénticos (anticuerpos monoclonales) en grandes cantidades.

Sin embargo, a finales de la década de 1920, los profesores alemanes Zondek y Aschheim ya habían demostrado que la orina humana que incorporaba hCG, inyectada en el cuerpo de los ratones, desencadenaba la ovulación. La prueba de Zondek y Ascheim se llevó a cabo posteriormente en conejos.

Una alternativa a esta prueba

Esta técnica analítica, aunque fiable (ovulación desencadenada en el 98% de los casos de embarazo), requirió la disección de los animales para determinar el fenómeno. En 1933, el biólogo británico Charles William Bellerby descubrió una alternativa a esta prueba, notando que la orina que contenía la hormona hCG desencadenó la postura de la rana en 12 a 24 horas…!

Una rana africana, el xenope de Ciudad del Cabo, fue seleccionada por los investigadores por su capacidad de desove durante todo el año. La técnica, popularizada en la década de 1940 por el británico Lancelot Hogben, consistió nuevamente en inyectar una pequeña cantidad de orina cerca del ovario batracio. Esta es la primera prueba de detección de hCG reutilizable en la historia!