La importancia de elegir bien la talla del calzado

Redactor: Jesús Fonseca

Con la llegada de la pandemia a nuestro país, muchos de nosotros hemos pasado gran parte de nuestro tiempo libre echando un vistazo a los catálogos de tiendas de ropa y calzado, esperando con ansiasde retomar las calles y reencontrarnos con nuestros seres queridos luciendo, para ello, nuestras mejores galas. Una de las dudas más típicas que surgen cuando consultamos estos catálogos se basa en cómo elegir una talla de calzado que nos encaje bien.

¿Cuál es la talla de zapatos correcta?

Existen muchos factores a tener en cuenta a la hora de elegir, dentro del catálogo de una tienda de zapatos online, la talla adecuada de calzado con la que podamos andar lo más cómodo posible. Entre los problemas principales encontramos la diferencia entre números que entiende cada uno de los sistemas diferentes. En el caso de las tallas norteamericanas, por ejemplo, hay 1/3 de pulgada de diferencia entre las diferentes tallas completas, mientras que en las europeas encontramos una diferencia de 2/3 de centímetro (1.81 milímetros de diferencia).

También cabe mencionar los diferentes tallajes de hombre y mujer que emplean los americanos, así como el sistema de medida empleado en España, completamente diferente al resto de países de Europa. Toda esta problemática “da pie” a mucha confusión, y supone la causa principal por la que muchas personas acaban poco satisfechas con el calzado que han comprado.

¿Por qué es tan importante elegir zapatos de la talla adecuada?

Si queremos acertar con nuestra compra de zapatos, resulta fundamental tener en cuenta la talla de los mismos. En los siguientes apartados procederemos a explicarte cuáles son los motivos detrás de la importancia de este aspecto.

¿No es nuestra talla? Adiós comodidad

La razón más importante de todas: si el zapato no nos está bien, no podremos calzarlo cómodamente. Los problemas que causan unos zapatos de talla más grande o más pequeña de lo que necesitamos nos impedirán andar cómodos, lo que derivará en molestias constantes durante el día a día, así como a problemas a la hora de andar. Si hacemos un uso muy prolongado de este calzado, además, corremos el riesgo de causar heridas u otros problemas en nuestros pies que preferiríamos evitar y que, en los casos más graves, requerirán de asistencia médica.

Cuidado con el uso que vas a darle al calzado

El uso que vamos a darle al calzado deportivo no es el mismo que el que pretendemos darle a otros zapatosde ocasión. Si bien es cierto que, por lo general, elegir calzado de una talla diferente a la que necesitamos va a dar lugar a muchos problemas de comodidad, estos van a destacar mucho más si dicho calzado es para uso deportivo o cotidiano.

Debido a la actividad a la que vamos a someter nuestros pies en estos últimos casos, no podemos permitirnos sufrir incomodidades constantemente. En caso contrario, lo único que haremos será empeorar la problemática que comentamos en el apartado anterior, dando lugar a rozaduras o tropiezos que resultan en una experiencia extremadamente molesta.

La calidad de los zapatos también nos afectará

La calidad del calzado también afectará a la salud de nuestros pies. Si nuestros zapatos nos sientan algo apretados y están fabricados con buenos materiales, al menos podremos mejorar periódicamente la experiencia gracias a la flexibilidad y a la deformación que haremos de los zapatos para que se adapten a nuestros pies.

Si, por el contrario, los materiales empleados en la fabricación del zapato no destacan por su calidad, además de soportar las incomodidades de un zapato que no nos está bien, tendremos que añadirle la desagradable sensación de permanecer en contacto constante con tejidos poco cómodos, rígidos e incapaces de adaptarse al pie.

La talla es importante, pero no es lo único que debemos vigilar

Si bien es cierto que la talla supone una parte importante del proceso de elección de zapatos, también hemos de considerar otros aspectos a la hora de garantizar nuestra comodidad llevando nuestro nuevo calzado. De hecho, centrarse únicamente en la talla nos va a traer más problemas que beneficios ya que, si bien éste es un componente fundamental con el que garantizar nuestra comodidad, no es el único que debemos tener en consideración.

Entre ellos encontramos los materiales del calzado. Unos zapatos de calidad dispondrán de una suela flexible y con el grosor necesario para permitir la respiración que necesitan nuestros pies, evitando así que nos aprieten demasiado y acaben siendo incómodos de llevar.

También hemos de evitar los calzados planos, ya que estos no son capaces de adaptarse a la forma natural del pie en lo referente al arco que abarca la  mitad del mismo. El uso frecuente de este tipo de zapatos hará que, en cuestión de poco tiempo, empecemos a notar dolores que nos obliguen a acudir al médico.

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