Primeros Síntomas de la Infección urinaria

Patología urinaria

El tracto urinario es un aparato complejo que involucra varios órganos como los riñones, la vejiga, la próstata y la uretra. Existen varias infecciones y otros trastornos del tracto urinario cuyas causas pueden ser virales o bacterianas, por ejemplo.

Las enfermedades urinarias más comunes son la cistitis (inflamación de la vejiga), la incontinencia urinaria (pérdida inadvertida de orina), el agrandamiento de la próstata, la insuficiencia renal y el cáncer de riñón (kidney cancer).

Definición de la la Infección Urinaria

Infección del tracto urinario es un término utilizado para describir una infección del tracto urinario inferior que no se eleva por encima de la vejiga. La cistitis, una inflamación de la vejiga, es la infección urinaria más común y afecta casi exclusivamente a las mujeres.

En términos generales, y por razones anatómicas, incluyendo la brevedad de la uretra, que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior, la infección urinaria afecta a las mujeres mucho más que a los hombres. También es común en los niños. Puede deberse a la presencia de una bacteria que haya contaminado la orina, o a veces un hongo u hongo. La infección urinaria simple ocurre en mujeres entre los 15 y 65 años de edad.

Infección urinaria

Infección urinaria

Infección urinaria repetitiva

Una infección del tracto urinario afecta a la mayoría de las mujeres y generalmente se llama cistitis, lo que significa una inflamación de la vejiga después de la invasión de un germen en la orina. Las infecciones urinarias repetidas se manifiestan como infecciones clásicas del tracto urinario pero se caracterizan por su frecuencia anormalmente alta, con más de 4 episodios al año.

En este marco se adapta un tratamiento idéntico, pero se realiza una ecografía de la vejiga y del tracto urinario en busca de una anomalía que favorece la aparición de cistitis, o incluso un examen más detallado llamado cistografía. Se puede discutir un tratamiento antibiótico preventivo, combinado con las medidas usuales para prevenir las infecciones urinarias.

En mujeres embarazadas

El embarazo aumenta el riesgo de infección urinaria. Aproximadamente 1 de cada 10 mujeres embarazadas tiene una infección urinaria. Existen varios tipos de infecciones, incluyendo cistitis (inflamación de la vejiga), bacteriuria (bacterias en la orina) y pielonefritis (infección de los riñones).

La infección puede ser causada por bacterias, trastornos hormonales o compresión uretral. El tratamiento se basa en antibióticos y una buena hidratación. Se debe realizar un análisis urinario mensual en las mujeres embarazadas para detectar una posible infección.

En niños

La infección urinaria en niños, al igual que en los adultos, se define por la presencia de gérmenes en la orina confinada a la vejiga. Afecta a las niñas con más frecuencia que a los niños y es una de las infecciones más comunes en pediatría.

En los niños menores de dos años que no pueden expresar sus síntomas, varios signos pueden alertar sobre una posible infección del tracto urinario: fiebre aislada (sin causa aparente), fatiga, pérdida de peso, trastornos digestivos.

En presencia de estos síntomas, y para evitar cualquier complicación, es importante consultar a un médico para un examen clínico para averiguar la causa de estos síntomas.

Para un niño mayor, capaz de poner palabras en sus problemas, se quejará de dolor abdominal o sensación de ardor al orinar. La orina perturbada o que contiene sangre también es un signo potencial de infección.

Causas de la Infección Urinaria

Las bacterias que causan esta infección son con mayor frecuencia de origen intestinal, escherichia coli, que están presentes en grandes cantidades en el intestino.

En las mujeres, la proximidad de las vías urinarias a la vagina y el ano puede explicar gran parte de la causa de las infecciones urinarias.

Las causas más comunes de las infecciones del tracto urinario en los niños son las malformaciones urinarias y el reflujo vesico-ureteral. Cualquier infección urinaria alta requiere un chequeo. En el 40% de los casos de infecciones del tracto urinario, existe una lesión precisa, factor de riesgo de deterioro renal y en este porcentaje de pacientes, uno de cada dos casos es un reflujo vesico-ureteral. El reflujo vesico-ureteral, la enfermedad renal más común en los niños, corresponde a la regurgitación de la orina desde la vejiga hasta el riñón.

Es muy común especialmente en la niña, es equivalente a un obstáculo en el tracto urinario ya que nunca hay un vaciado completo de la vejiga. Causa infección urinaria y con mayor frecuencia dolor abdominal o lumbocostal durante la micción.

Las malformaciones urinarias también pueden causar infecciones del tracto urinario. Las más frecuentes son la estenosis de la unión perelo-ureteral, la litiasis y el ureterocele, el megauréter primitivo: estas malformaciones suelen requerir tratamiento quirúrgico.

El ultrasonido o la cistografía deben realizarse cuando las infecciones urinarias son frecuentes.

Síntomas de la Infección Urinaria

La cistitis se manifiesta en signos inconsistentes: dolor y sensación de ardor durante la micción (micción urinaria), necesidades urinarias más frecuentes, necesidades urgentes con fugas, orina con problemas o mal olor, a veces sangre en la orina. La infección urinaria baja nunca está acompañada de fiebre. En caso de fiebre, este signo lleva a sospechar que el germen afectado ascenderá al riñón: la pielonefritis puede estar implicada.

Diagnóstico de la Infección Urinaria

El diagnóstico se hace en una muestra de orina, idealmente después de una correcta limpieza íntima y en la orina en medio de la micción: una tira de orina se sumerge en la orina y la detección de glóbulos blancos en la orina mediante una reacción codificada por colores en esta tira indica la infección.

La presencia de nitritos indica un origen bacteriano y lleva a la realización de un examen citobacteriológico de la orina (ECBU) que se realizará en el laboratorio y que permitirá identificar la bacteria y su sensibilidad a diferentes antibióticos.

Tratamientos para la Infección Urinaria

Al igual que con cualquier enfermedad infecciosa, la prescripción de antibióticos es el tratamiento más apropiado. La duración de esta terapia antibiótica varía de una dosis única a múltiples dosis diarias durante varios días y dependerá de ciertas características de la bacteria y del paciente.